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domingo, 23 de septiembre de 2012

De familia, amigos, trabajo y tolerancia escribe un aprendiz de vida


Buenas soñadores de la justicia en los próximos días daré mayor impulso al blog dejado de lado por quehaceres personales y por darme tiempo para curar heridas del alma que luego de muchos años cicatrizan en paz, algunas otras habrá que limpiarlas constantemente para que no sangren nunca más. Por allí el alma es lo dicen muere primero y mata más rápido que el peor de los accidentes o cáncer con metástasis.

De hecho la vida como dije una vez perfecta no es, y tampoco pedimos que sea imperfecta es como es, por que las circunstancias obligan a cambios drásticos en los planes que elegimos para actuar en la vida, alguna vez en una película de Batman o en una serie de la Liga de la Justicia escuche “que la forma en que reaccionamos ante un imprevisto es lo que marca el éxito de una misión”.

Hoy tengo dos trabajos con los cuales de verdad no quiero ganar dinero, por el contrario en uno quiero ganar buenos amigos y consejeros, mientras que en el otro deseo arrancar de mi la intolerancia y saber aceptar ideas que no son malas, pero muy idílicas para un mundo o un país que no esta educado para un cambio real y profundo de la conciencia, por eso los reclamos agresivos y los pedidos para que todos los servicios sean gratuitos, dejando ociosos por donde pasemos.

Me ha tocado en el último mes poner a prueba mi sinceridad y en la madrugada del sábado quise compartir lo aprendido con una persona que siempre me detestó en el colegio, sino es que me odia sin motivo hasta hoy en día, que le encantaba llamarme hombre elefante en el colegio como golpearme si hacía, frío o calor, alguna vez a esa persona un mensaje bastante macabro le escribí y no fue capaz de encararme como creo debió hacer, pero bueno ese es otro cantar una de mis heridas que ya está casi por cerrar.

Una tasa con un mensaje de paz y tres pulseras con la inscripción “tú compromiso con la paz es mi seguridad”, fue la forma en que limpié mi alma y le pido disculpas por el mal rato pasado. No se en que andará JRC, tampoco se por que nunca me dice de frente por que me detestaba tanto en el colegio, tampoco sabré cual es su condición actual, tampoco se por que en mi memoria e inconsciente esos recuerdos de vandalismo escolar se mantienen con vida, y a veces no me dejan dormir, pero lo que si se es que debo seguir manejando el auto de mi vida, sin fijarme tanto quien esta a mi alrededor.

Si bien es cierto en muchas ocasiones me equivoqué y una de mis grandes faltas fue enviciarme con una rueda que solo me llevo a un arrastre de la pobreza asistencialista, hoy soy una persona que cambió y quiere seguir cambiando en la vida que una vez llevó, no quiero que mi padre me recuerde cada cinco minutos los errores que cometí y tampoco quiero recordar los errores que él junto a mi madre cometió conmigo, en su inexperiencia de padres comprometidos con una proyecto que de a dos sacó a dos hijos adelante con heridas y tejidos por reconstruir.

Si tengo heridas en mi vida si, cicatrices y cargas en el alma por responsabilidades que jamás debí asumir si, es muy cierto. Que intento disculparme con cada persona que herí en mi ira de joven inexperto y lleno de frustración también es cierto, que me dejé estafar por no querer ver la mentira que me llamaba con una falsa promesa de progreso también es cierto, que hubo y hay muchas personas que me aman también es cierto, que hay unos otros que no me soportan también es cierto, que hay algunos que me extrañan y se negaran reconocerlo también es cierto, que fui muy sincero y frontal cuando debí de autorregularme también es cierto.

Que tengo una gran oportunidad de rectificarme y ser un mejor ser humano también es cierto, que vivo en un país donde la trafa es un modus operandi, desde la era pre-colonial también es cierto, que vivo en una humanidad con muchos intereses ocultos también es cierto, que hay personas de buen corazón que tan solo conozco por Facebook y les parezco una persona ejemplar también es cierto, que mi corazón solo quiere paz, amor, prosperidad, salud y emoción diaria es algo que jamás podré negar.

Además vivo con la ilusión de un país mejor, donde la verdad no pueda traer conflicto. Es un deseo que tengo dentro de mi desde hace muchos años, la verdad en un inicio siempre dolerá, pero a la larga siempre será la mejor de las curas para una sociedad envenenada por la mentira que solo lleva a la corrupción desenfrenada y al asistencialismo con compra votos de cada elección que una nueva desazón trae en el corto y mediano plazo y no digo en el largo por que allí vienen las elecciones y otra vez corre el círculo vicioso de la mentira.

No creo que todos los peruanos seamos del mal, también hay los del bien y los que en su búsqueda del bien cometen errores infantiles que nunca dejarán de ser recordados por quienes más te quieren, impidiéndote ver un futuro con una oportunidad de prosperidad, digo esto por que mi padre y mi madre me aman, por que mi hermano desde su indiferencia vela por mi, pero todos siempre me verán como una oveja negra que tendrá que pagar por sus culpas algún día, con la que ellos creen es tu tontuela alma y corazón de inocente caído, la verdad es que cambié mi amor por Mei-Ling me hizo y me hace una persona diferente.

Hace unos días tres personas sin querer me dieron una gran oportunidad de superar mi intolerancia mezquina Víctor L, Paco M, Jaime C y un señor que no recuerdo su nombre, pero que buenos consejos me dio el último jueves y estoy seguro tendré conversaciones para rato con él. De hecho en esta lista no puedo dejar de nombre a Ricardo Ayala, don Abraham Ramírez Lituma y por su puesto a un buen señor de nombre Roberto Palma, a quien le debo una visita desde más de un año, es imposible no mencionar a Giancarlo y por supuesto pedir una disculpa a quienes en Santa Anita hice pasar un mal rato por mi vehemencia en buscar mi noticia para el día de hoy, gajes del oficio dirían algunos, excesiva obsesión diría yo, pido disculpas si es que lo leen y no pido su comprensión, sino que entiendan que así a veces es la chamba de periodista.

De hecho la idea de ser un libertario con identidad me está llevando por un camino en el que muchas conversaciones debo de tener JC Valdivia, Víctor Andrés Ponce, Víctor Robles, su hermano Manuel, el señor Rua, Soto mi compañero de redacción son solo algunas de ellas y aunque un reto mayor quiero compartir un café antes de fin de año con la señor MMMQ, quien tal vez nunca me reciba, pero intentaré buscarla, así como también una disculpa personal a Augusto T y tomar un lonche con don Iván Márquez.

Otra tarea pendiente es la biografía de Alberto Terry Vásquez, quien no debe de ser olvidado jamás en esta tierra por las ilusiones y ganas de soñar que nos dio a más de uno desde la esquina de la televisión, si lees esto César, mi amigo y conciencia, quiero que sepas de todos modos voy a aceptar tú invitación a almorzar, así como voy a insistir para volver a trabajar contigo NS y tomar un te jazmín con bastante fruta seca mi estimada Ana María S.

Aunque casi esta vez los he pasado por alto quiero decirte papá y mamá que mi frustración es no poder tener su fuerza de voluntad, disciplina, paciencia y corazón para afrontar las dificultades de la vida, quiero decirte mamá que aunque lamento no haber cumplido tus sueños de ser un hijo éxito y no traerte problemas no quiero que tú estomago se ponga mal y por favor te suplico vayas al médico y descanses toda la semana, a ti papá por favor termina de escribir tú libro con calma ( será la mejor de las historias sindicales jamás leídas en América).

Es largo ya este post, pero no quiero pasar por alto ni dejar de mencionar a una persona que estimo y que un día espero entienda que solo quise dar lo mejor en la esquina de la televisión, para usted doctor Mori un abrazo profundo del alma, por que dentro de su poco tiempo siempre me brindo una palabra de aliento.

Para ti Giovanna y mis amigos de Panamericana del aérea de seguridad les quiero decir gracias por la buena vibra que me muestran y le quiero decir a usted señor Espinoza, gracias por sus palabras reales, pero que me abrieron los ojos y sin duda a usted como al ingeniero TA los llevo en mi recuerdo de corazón errante.

Y a ustedes soñadores de la justicia si algo tengo que dejarles como línea final de este post es que destierren la mentira y la flojera por difícil que sea, por que después de todo somos humanos que en algún momento de la vida gozamos de la lujuria que la juventud trae y da paso a la madurez con una razón de vida: el amor por la familia.

Hasta el próximo lunes.

  

viernes, 4 de mayo de 2012

¿Por qué, cuándo y donde me extraño a mi?



Saludos y ahora estoy en una noche de no de copas, pero si de algo loca encontrarme conmigo mismo es difícil, según he visto hay quienes desde Canadá o Rusia siguen este blog razón por la cual estoy más que agradecido, y aunque no tengo como comunicarme con ustedes directamente les quiero decir que quien escribí aquí es mi alter ego. Ese yo escondido que adora la oscuridad de la noche para envolverse entre las sombras de recuerdos tormentosos, que valgan verdades me envenenan el alma dándome un motivo para renacer como un fénix reinventándome como persona los 365 días del año o 366 si es bisiesto.

Como dije antes soy hijo de dos abogados y hermanos de uno, así como también sobrino de varios otros hombres de leyes, pero yo escogí ser periodista y por esos accidentes de juventud rompí la tradición familiar estudiando en la Universidad San Martín de Porres. A veces quiero pensar que soy más humano que periodista, que soy un gran observador del mundo que me rodea, así como espectador paralítico de más de un crimen, y testigo fidedigno de una gran cantidad de mentiras.

Quién es Vladimir Rendón Acat, si voy a mi nombre Vladimir es de origen eslavo y significa príncipe de la paz, si voy a Rendón tendría que apelar a un fonema chino de sonido ren y el don lo usaría para decir que soy un bendecido, en otras palabras hombre de don, sí voy al apellido Acat recordaría a mi amigo de colegio Christian Barreto Bardales que me decía que en inglés Acat es igual a un gato.

La verdad es que no soy un gato, no soy un hombre de don, menos un príncipe de la paz, soy un ser humano lleno de contradicciones y que vivió hechos de gran violencia contra mi en mis años de infancia empezando por que mi padre me llamaba “sujeto”, y mi madre prefería regalar muñecas a sus ahijadas antes que comprarme una bicicleta, mi hermano es amante de las salidas para ver fútbol sin mi, y yo solo busque refugio en los dibujos animados que me daban más de una razón para soñar con un mundo mejor.

Quién soy y a donde voy? Fue el título de uno de mis post, pues la verdad solo se que encontré un gran cariño, comprensión, ternura, y emoción en Mei-Ling, encontré una razón para vivir con pasión en cualquier faceta del periodismo  y entendí que tenía que alejarme de una rueda asistencialista que me daba más frustraciones, malos ratos, y me enfermaba sin poder dormir, y eso es algo de lo que hasta ahora me cuestiono y sufro por ello en mi interior.

Soy un Guardián de la esperanza para quienes confían en mí, soy un mensaje de la información cuando me pongo mi traje de periodista por las tardes y me siento el mejor del mundo en la PC donde escribo, así me corrijan más de una vez la redacción, no soy un hombre normal pues soy un obsesivo pasional de mi trabajo, y la palabra exacta sería adicción.

Discuto con mi padre sí y mucho, así como me molesto con mi madre, ante la indiferencia observadora de mi hermano, pero se me aman por que nunca me dejan ahogarme con mi problemas, así me perdonan y luego de unos días volvemos a lo mismo, por qué no me voy de mi casa pues no soportaría estar solo en medio de la noche sin nadie a quien cuidar, no soportaría que ellos les pase algo estando yo lejos.

Parece mentira hace años cuando tenía 17 y 16 años me dijeron que servía para escribir y yo me reí pues no leía ni el Gigante que compraba por 50 centavos, luego de unos años a ritmo de puteadas benevolentes constantes tomé el hábito de escribir, y ahora no puedo vivir sin leer a Aldo Mariategui, o las columnas de Rafo León en Caretas, y extraño mucho leer a Raúl Vargas cuando no veo sus notas en la misma revista. Extraño mucho el programa Interés Común de Carlos Urrunaga, pues me ayudaba a encontrar sentido a mi vida.

Extraño mucho hablar con usted don Roberto Palma, y disculpe si he sido tan ingrato de no visitarlo hace un año, extraño caminar contigo Giancarlo y que mes tus consejos de derecha liberal, extraño mi vida en paz encerrado con mi Súper Nintendo, jugando super soccer, extraño conversar contigo Erick O, y contigo Erick LT.

Te extraño a ti Mei-Ling los días que por trabajo no te puedo ver, y te estoy agradecido por quitarme de la cabeza una obsesión frustrante de iniciales MP, y ahora la verdad vivo más feliz sabiendo que tú estás allí contenta cuando te muestro una sonrisa, o te digo que me fue bien.

Extraño conversar con Camatex, y extraño cuando en una semana no se de mi buen jefe NS, o ahora extraño los días que no recibo consejo de mi editora Ana María, extraño un mundo en paz, donde las cosas de adultos se quedaban en adultos y los niños arreglaban todo jugando escondidas, chapadas o siete pecados.

Extraño mi vida rodeada de sueños que un día se harán realidad, y lo extraño por que desde las 11 AM me choco con una pared llamada realidad, pero una cosa aprendí con sinceridad esta no me frustrara, y el fracaso ya no me vencerá por que deje de ser un asistencialista obtuso, para regresar a ser un periodista apasionado y ser humano que todos los días sueñe con un mundo mejor.

Esta fue la gran leyenda del Guardián del fin de semana, hasta el lunes soñador.

  

jueves, 19 de abril de 2012

Mí abuelo un caballero llamado: Roberto Palma

Otro post en una noche normal. Se podría decir que la en el trabajo, y luego en casa este el miércoles que ya paso. Para un relato de este guardián silencioso que cada noche busca conciliar el sueño con una catarsis muy común para cualquier periodista: escribir.

Bueno pues esta noche no hablaré de mi papá, ni de mi mamá, tampoco de mi hermano o de mí, hablaré sobre mi abuelo putativo, un señor que conocí en el año 2000 que con mucho cariño optó por adoptarme como un nieto, y a quien de manera ingrata no visito hace más de un año, su nombre Roberto Palma Lombardi.

Ustedes me preguntaran: ¿Quién es este señor y que relación guarda conmigo? Bueno primero he de decir que es un químico-farmacéutico que en los difíciles años 60 y 70 llegó a ser gerente general para Perú y luego para otros país de América de Parker-Davis, así como también es un padre, abuelo y maestro ejemplar.

Años atrás salí muy mal parado de un diario llamado Liberación, entonces la tarde que renuncie al mencionado medio lo busque contándole mi frustración sabrán que su palabra fue más que alentadora y preciada aquella tarde de febrero del 2000. Las palabras fueron: “No fallaste, ni cometiste un error, fueron ellos los que fallaron y cometieron el error al dejar a un líder proactivo como tú”.

La verdad no se que vio este gran caballero huanuqueño de nacimiento, y que almorzaba con mi padre todos los jueves en el ya olvidado hotel Crillón, en los años 80 y 90, solo que para mí don Roberto es un gran aliciente. Las palabras que me dejo, las cuales siempre me repito a mi mismo cada día antes de salir de la cama.

Y si una palabra puede marcar la diferencia en un joven o alma libre que busque dirección, por qué hablo de Roberto Palma, por que me dio una rápida visión de la vida, el liderazgo, y el respeto hacía las personas que cultivan su alma con una buena lectura.

Sí llegue a ver Fahrenheit 9/11, fue por que don Roberto me lo recomendó, si llegue a leer parte de la historia del Perú escrita por Jorge Basadre, fue por que don Roberto me intereso por buscar la diferencia entre los peruanos del norte y del sur, sí llegue a entender como piensan las grandes transnacionales fue por que don Roberto me lo explicó.

Que hubiera sido de mí de los 23 años hasta los 33 sino fuera por las tardes de conversa con don Roberto, qué hubiera sido de mí sin saber la opinión de este amable señor que a pesar de llevarme más de 50 años, pensaba como un joven de la actualidad, y respiraba el diario, tanto como los libros de una siempre renovada biblioteca.

Aunque hay una disculpa que tengo que pedirle a usted don Roberto, nunca fui el rotario ejemplar que deseo siempre yo fuera, menos el rotaractiano líder que alguna vez usted pensó yo era.

La verdad que a mis 34 años, casi 35 soy un joven desesperado por vivirlo todo, y en ese camino o mejor dicho velocidad suelo tropezarme por no tener un reflejo rápido como el suyo.

Hay algo en que usted siempre tuvo razón, y seguirá teniendo razón por muchos años más y esto me lo reflejó en su frase: “la gente piensa que pensar duele o cuesta por eso no usan el cerebro”, sabrá cuando aprendí yo repasando esta frase dicha por usted. Sabrá añoro nuestra conversaciones en su sala, o su patio, sabrá que extraño ver y oír los ladridos de su mascota Lola cuando llegaba a visitarlo, sabrá que extraño decirle abuelo, y sabrá que tanto mi padre como yo lo queremos mucho y tratamos de seguir su ejemplo.

Sabrá que un día espero pasar por su casa abrazarlos y decirle gracias por lo que me enseñó. Hasta cuando me de un tiempo don Roberto, siempre estará en mi corazón y sus frases en mí mente.

Y disculpe por que no pude el líder que usted quiso que yo fuera.