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martes, 8 de enero de 2013

Perú vs Chile: Chinchorro de sabores


De hecho que la última broma de un grupo de chilenos a Wendy Sulca, fue de gracia para quienes la vieron en un primer momento menos para nuestra joven cantante que se hizo famosa por un video donde pedía la paz para Israel, junto a una Tigresa del Oriente y un ecuatoriano que del fin se fue hasta el fin, digo esto porque nunca más lo escuche nombrar a no ser por ese video que está en Youtube y que sigue acumulando visitas, sobre todo de quienes más rajan y critican las imágenes.

Por otro lado quien no se lleva bromas, pero si muchos admiradores y muchas otras mujeres celosas en Chile es  Angie Jibaja, quien paso por varias etapas en el país del sur desde la cinta el Rey de los Huevones, hasta el último reality donde fue tentación o perita en dulce para quien tuvo la suerte de tener algo con esta bella mujer, que puede ser muy criticada, pero es una mujer linda, y como dicen los peruanos “arrechona”, que muchos se quedaron con las ganas de sacarla a bailar e invitarla a una noche de copas en una buena noche de discoteca a no ser por Jean Paul Santa María, quien de seguro la amo, sino no hubiera tenido hijos con ella y la hubiese cuidado tanto como él mismo dice y mostró en su momento.

Angie y Wendy son dos caras de una misma moneda donde al medio hay varios hombres que quieren hacer girar esa moneda por marketing o por simplemente diversión.
El Perú es un país de contrastes por historia, Chile en cambio es un civismo impuesto por una educación, a mi manera acertada de un general que hoy muchos odian y otros adoran como Augusto Pinochet, que no era de la gracia de los peruanos y viceversa, pero que era duro hasta tal punto de llevar a Chile sin dudarlo a la explosión económica y a ser la envidia de América del Sur por varios años y fue esa bonanza la que provocó que transnacionales del país sureño invirtieran en el Perú.

Alguna vez he hablado de mi admiración por los chilenos puesto que ante una crisis que los hundía surgió un líder militar, que apoyado por los ingleses y los Estados Unidos los llevó a un puerto comercialmente rentable, pero que hoy tiene una crisis de agua y energía, porque si bien es cierto el cobre genera dinero, no genera energía y menos agua, digo esto porque fueron las palabras que me refirió un ingeniero chileno en un vuelo de Taca cuando me dirigía a Santiago en el 2002, luego de que entrará en una profunda depresión y un congresista que por aquel entonces era presidente de la C omisión de Relaciones Exteriores del Congreso, me dijera ánimo el Perú mejora, ese señor que ya no se debe acordar del incidente era Gustavo Pacheco, que de ser un escudero toleldista, pasó a Solidaridad Nacional en las últimas elecciones.

Ser chileno es un honor para los nacidos en el vecino del sur y lo que es más notorio es que se sienten y se ve su orgullo por ser chilenos, primero porque dentro de sus revueltas son un país donde prima la sensatez, pero donde ya deben de haber aprendido que el empresariado no se debe mezclar con la política es como que ambos van en líneas paralelas, pero no se deben mezclar es como el agua y el aceite, será por ello que me explicó porque Piñera a pesar de ser un hombre hábil e inteligente no puede llevar en armonía un país de personas 100% leídas y donde no hay o hasta lo que yo vi no existen diarios chicha o huachacos como dirían ellos.

Para mi ir a Cruchaga Mont en Quinta Normal es un halago porque allí disfruto del mejor pastel de manzana de mi vida preparado por Marta ( mi mamá chilena), pero a su vez es ver una realidad tan diferente como parecida puesto que allí los mendigos se visten con ropa no tan barata, pero bien usada y los caravineros (la policía chilena) te habla de usted siempre, no levanta palabrotas y aunque parezca imposible de creer trata como ser humano a su contrario lo digo yo que me perdí en el Metro de Santiago dos veces y ellos me acogieron para que no vuelva a pagar pasaje, me tranquilizaron invitándome una botella de agua y me llevaron hasta la estación Pila del Ganso, que está a pocas cuadras de la casa de Marta.

Si bien es cierto una conductora de televisión chilena tuvo un desacierto cuando dijo piojoso a una persona de un reality, quisiera saber cuántos limeños usan la misma expresión con quienes limpian las calles o piden un pan en la gran Lima, quisiera saber si en la televisión peruana no han habido hechos que criticar mayores a la palabra “piojosos”, pa colmo los supuestamente directamente ofendidos no se sintieron ofendidos.
Quisiera saber cuántos peruanos valoramos el valor de Wandy Sulca, para pasar la página y aprender de la broma jugada por un grupo de chilenos y quisiera saber cuántos peruanos ansían que Angie Jibaja sea su amiga o abrazarla en las calles con fotografías de por medio como hoy hacen los que habitantes de Santiago, una ciudad que es más contaminada ambientalmente que Lima, más ordenada en su tránsito, pero con cada vez mayor expansión urbana y donde hasta el canilla te trata de usted.

Es que por una sola vez los peruanos y chilenos no tenemos que aprender unos de otros en paz y dejando la historia para los libros, respetando los fallos de la Haya como ya lo han prometido los presidentes de ambos países uno empresario y otro ex militar, porque al final de todo las instituciones o países quedan, tal cual la amistad hecha con un cebiche de por medio.



jueves, 14 de junio de 2012

La sensatez, mi Perú y mi mamá chilena


Buenas noches o buenas de madrugada, ya es hora de otro post de este Guardián de Leyenda que sigue remando por un sueño y hoy se siente algo triste por que no hay inscritos para el sorteo del polo, ya fue a seguir luego de una buena lavada de cara.

Hoy como nunca no vi más que una noticia muertos, pero si veo cuando salgo a la calle y camino como mi país evoluciona en formas, pero no en fondo es como caminar por un laberinto con diferentes formas de caminar, por ello me pregunto quiénes somos los peruanos y hacía que horizonte apuntamos?

Somos herederos de una cultura ancestral, mientras que Chile es un civismo formado por una dictadura sin contemplaciones ante los delincuentes que gobernó por más 15 años, Perú es el resultado de una democracia sin educación donde gana más votos, quien más promete regalos, como enamorar a una chica con cajas vacías, pero pintadas de colores, o ir a una carpa de circo donde no hay show.

Si pues admitamos de una vez, a los peruanos nos fascinan las cosas regaladas sin esforzarnos, por ello es que tenemos tantas tomas de carreteras y huelgas sin sentido, por que cuando viene alguien a ponernos en regla nos revelamos contra él, solo por que nos indican nuestras obligaciones como ciudadanos regidos por un Estado de Derecho.

Ahora vamos al tema de fondo es que no nos gusta tener deberes o no nos gusta tener derechos, por que si cumplimos con un deber tenemos la obligación de reclamar nuestros derechos.

Derechos a ser escuchados, respetados, atendidos con calidad humana, y con una voluntad de servicio a la orden del día, y según la emergencia de cada uno, así como también se debe de tener en cuenta los importante y lo prioritario en cada actividad que emprendamos.

A ver ahora pregunto Por qué? Acaso nos gusta ver a la esclavitud del hombre por el dinero. Es cierto el dinero es una necesidad andante y como el sexo en un matrimonio importante, pero no más importante que la comprensión, el cariño, la paciencia y el amor. El sexo solo es el fruto de estos cuatro factores.

Ahora bien cual es la prioridad en un país rico de gente pobre? El generar asistencialismo desmedido o generar ingresos que promuevan la riqueza, con la educación dada en Perú podrán decirme que soy un Vladimir de derecha, ahora yo repregunto la riqueza o la empresa en sinónimo de derecha, por el contrario ahora que tanto se menciona la “inclusión social” y soy parte de la población económicamente activa puedo decir que no hay mayor inclusión social que la empresa privada.

Digo la empresa privada por que esta es formal, paga impuestos, y el Estado tiene la obligación de fiscalizarla, así como promoverla para que gane mercados en el mundo y sea productiva los 365 días del año.

Por qué tenemos tanto miedo a la formalidad, acaso no nos gusta que respeten nuestros derechos, acaso los empresarios no se tienen que defender de los empleados parásitos si son inoperantes.

Esto a mi modo de ver solo se logra con la fiscalización del Estado mediante el gobierno de turno, los que promuevan la informalidad a diestra y siniestra no son más que mediocres o hasta paupérrimas personas que solo quieren vivir de la pobreza del otro.

Es esa la gran mentira de la “izquierda barata”, que solo desea el populismo, algo como un cojo escudándose en su “dis” que “discapacidad” para no acudir a una reunión clave del trabajo, donde se tiene para castigar al mal empleado.

Pregunto ahora qué somos como país? A dónde vamos? Somos peruanos de izquierda o derecha. Tal vez solo seamos sensatos los que promovemos la empresa privada responsable, y donde la formalidad es pasó básico para el crecimiento, no solo económico, sino también moral y hasta romántico por que creemos en un proyecto de país con igualdad de oportunidades, donde no hallan llorones quejosos por todo, que solo saben hacer escandaletes y calentar asientos, así como usar líneas de teléfono que nos les cuesta para llamar a sus amigos, eso en buen cristiano es ser un sangrón, bueno para nada que su proyecto de vida es dar pena, para “vivir felizmente como un infeliz”.

Decimos que la honestidad hace la diferencia, entonces seamos honestos los peruanos somos un territorio de riqueza absoluta en todos lo ámbitos, pero somos incapaces de darle vida y hacer más grande a una nación con el quehacer diario.

Somos incapaces de reconocer que Dios, tal vez no dio más de lo que debemos, por hasta lo que yo veo los países desarrollados nos compran pan para vendernos ese mismo pan en bolsas multicolores.

Es decir no podemos “ver más allá de lo evidente y nos quejamos de lo evidente”. Quién tiene la culpa el Gobierno, el Congreso, el Poder Judicial, la municipalidad, la comisaría, la ambulancia, el hospital, quién? Por favor señalarme un culpable, tal vez veamos el mejor culpable cuando nos reflejemos en un espejo, y tal vez seamos más culpables y maliciosos por ser indiferentes, por que no hacer nada también es maldad.

Ahora como hacemos las cosas es un tema difícil de abordar, pero empecemos por ser un poco más sinceros, como me decía una persona a quien recuerdo con cariño, pero en su momento no podía entender por mi confusión personal, la clave para no llegar al borde del muerte y no halla nada que hacer es la prevención a través de la educación.

Lastima que en más 30 años de democracia hallamos sido incapaces de entenderlo, no admiro a Pinochet por las muertes que causó, pero si he de resaltar que le dio un horizonte a un país y que hoy aunque nos duela da trabajo a muchos peruanos, y es un ejemplo de Estado bienestar a través de la empresa privada, que no es perfecta, no es infalible, simplemente es coherente y sensata.

Bueno es solo mi opinión y lo digo por que mi mamá Marta, aunque tenga problemas como todo ser humano, sigue adelante, no se queja y es la persona que más amor tiene para una familia peruana como la mía.

Gracias Marta, tú pastel manzana es el más rico del mundo.

viernes, 27 de enero de 2012

Como te prometí mamá chilena este post de mi blog va para ti con todo mi cariño

Anoche hable de mis primos hoy a dos horas del amanecer hablaré de quien con sus oraciones ilumina mi vida, y aunque no la veo, y soy muy ingrato para llamarla así como para visitarla es la hora de rendir un homenaje a quien se preocupa por mi familia siempre, y nos abraza como si los Avellaira, y los Rendón fueran ramas de un solo tronco.

Su nombre es Marta, la conocí en 1988 cuando cursaba el quinto grado de primaria, y no tenía con quien conversar entonces un buen día o buena tarde mi papá me dijo te presento a Marta, su familia me acogió en Chile sin conocerme, y no tenía como regresar a Perú, entonces deben de haber sido los años de 60 o inicios de los 70, y el bloque de izquierda estaba en su apogeo, el padre de Marta recibió a mi padre solo por el hecho de ser un joven con valores, respetuoso, y osado profesionalmente.

De hecho mi padre permaneció un mes en Santiago sin saber si podría volver a Lima por los problemas políticos, y convulsiones sociales de la época, pero fueron los Avellaira Torres, quienes nunca le negaron a mi padre un lugar donde pasar aquellos días, desde entonces quedó sellada una amistad entre ambas familias.

Marta a quien en un inicio no sabía si decirle tía, me hacía bromas como si tuviera mi edad, y me decía Chile es libre ganó el Sí, al comentarme el referéndum que tuvo lugar en su país para definir el termino del gobierno de Pinochet, entonces ella trabajaba en una tienda del aeropuerto de Santiago, y vino de vacaciones a Lima.

De hecho ella inició su amistad conmigo al contarme sobre el metro que recorre Santiago, y se ofreció de manera muy amable a cocerme una mochila en forma de oso que se estaba deshilando, allí conversamos y me contó que sus sobrinos la querían mucho por su excelente sazón, y me dijo que le diga donde venden manzanas para que preparara su pastel preferido, de hecho cuando pise por primera vez su casa en la comuna de Quinta Normal le pedí me horneara un pastel de manzana.

Ella puede haber tenido sus golpes de vida como es normal y afronta todo mundo, pero ella a pesar de vivir sola en una quinta de Cruchaga Mont, nunca esta sola espiritualmente, siempre tiene visitas, llamadas, y donde ir un fin de semana, ya sea a la casa de su hermano Felipe, o de Víctor, quien es un ejemplo de amor cívico, pues es un respetado y admirado oficial de Policía o caravinero como les dicen Chile.

A mí me encanta decirle que es mi mamá chilena, y de hecho las tres veces que he estado en Santiago, ella me ha hecho sentir un hijo suyo preocupándose siempre por mi, preguntándome si dormir, si me hacía falta una frazada por el frío, o consultándome que quiero desayunar, almorzar, o cenar los días que me tocó estar de visita.

La verdad se que Chile es un país que con el Perú de alguna manera tiene algunas heridas abiertas por una historia de guerras, pero estoy seguro hay miles o millones de personas que como Marta que tienen una familia peruana de cariño por la cual velar, los chilenos y me consta son personas maravillosas, cuya diferencia con nosotros es su conciencia cívica, y su hábito de lectura del cual los peruanos deberíamos aprender.

Bueno seguiré hablando de mi mamá Marta, es hincha de la Unión Española pues su familia tiene la descendencia ibérica, recuerdo que cuando salí por primera vez por las calles de Santiago, Marta, me llevó a conocer todo el centro, y el mirador del cerro Santa Lucia, que vendría ser un paralelo (pero mucho más verde) del cerro San Cristóbal, hasta ahora recuerdo todo lo que caminamos por las calles, y como me acompañó a comprar mi polo de U de Chile, así como me ayudó a conseguir los regalos para mis amigos de Lima.

Hablar de Marta es hablar de una persona que es “puro corazón”, quien tiene una mano mágica en la cocina, y de hecho es su casa el lugar donde mejor he comido en todo Santiago, con ella conocí Parque Arauco, e hice mi primera compra en un Ripley del centro de su ciudad.

Es gracioso el nombre del paradero del metro cercano a la casa de Marta, es Pila del Ganso, y esta al costado de un supermercado “Líder”, en donde tenga que comprar las latas de cerveza Cristal para mi hermano Roberto, cuando voy a Chile.

Si hay algo que le gusta a Marta de Lima es que no hay climas extremos, en Santiago las veces que me ha tocado ir el frío es tan intenso que tengo que dormir con una estufa prendida, y en verano según me contó Marta se puede llegar a una temperatura mayor que en mi ciudad.

Sí me preguntan que es Chile para mi (Vladimir Rendón Acat), pues un país amigo donde hay una conciencia cívica, y progresista digna de imitar, y que quieran aceptar o no fue Pinochet quien hizo de Chile una nación ejemplar en Sudamérica, un lugar donde la propiedad privada es muy respetada por las autoridades, y con un presidente como Piñera que es un señor empresario, amante de su país, y es una tierra que me dio una mamá como Marta, quien nunca me negará una oración por mi salud y la de mi familia, y es sin duda una gran mujer que tiene la clase de mi madre Ana María.

Gracias Chile por haberme dado a una persona como Marta, y una familia como los Avellaira, y pido a Dios, a los hermanos de Marta, y sus sobrinos siempre velen por ella.

Un abrazo desde con todo mi corazón para Chile, una tierra de amistad.